También los chicos sufrimos

No debería ser así. No es lógico, ni ético, y huele a denunciable. ¿Cómo puede ser que en Zara, una talla 40 me venga holgada y la misma en Bershka, no suba mucho más allá de las rodillas? Como digo, no es nada ético porque, si decido acudir solo a Bershka, entonces me habría llevado a casa la sensación de que teniendo la talla 40, de repente no me entra.

Vamos, que estoy engordando. Y de nuevo, las grandes superficies se empeñan en hacer el mundo de la moda un poco menos moral. ¿O acaso las empresas no son conscientes de ello? Por supuesto que sí, de eso y de todo detalle. La pregunta del millón es la siguiente: ¿Es algo que se hace voluntariamente?

Historia de Victorio y Lucchino

José Víctor Rodríguez Caro y José Luis Medina del Corral son los nombres que se esconden tras los seudónimos de Victorio y Lucchino, se entiende como una evolución del nombre del cordobés Víctor y del nombre del sevillano Luis a algo sensiblemente más elegante.

A finales de los años 70 en Sevilla es dónde comenzaron a fraguarse las alianzas entre estos dos grandes diseñadores y dónde nacería su carrera profesional y se esparciría como la pólvora por todos los lugares.Desde muy jóvenes ambos tenían predilección por el mundo del arte y lo más deseaban era que su vida laboral se basara en la creación ya que era algo que vivían muy intensamente.